Había una vez…un valle encantado

23 febrero 2012

Dora Ochoa de Masrramón: Había una vez…un valle encantado

 El valle de Conlara* o Concarán, se encuentra dentro de la provincia de San Luis entre las sierras de Comechingones al este, y las de San Luis, al centro-oeste. Lo surca el río homónimo con infinidad de arroyos y vertientes que le confiere un microclima especial. Los primitivos pueblos asentados en territorios comechingones entre mediados de siglo XVI y fines de siglo XVIII,  marcaban el límite de las jurisdicciones del “Cuyo” y de “Córdoba del Tucumán” en nuestro país, dando nacimiento a pueblos como Santa Rosa de Conlara, Merlo y Tilisarao. Lee el resto de esta entrada »


Buenaventura Suáres, misionero y primer astrónomo argentino

3 noviembre 2011

Juan María Gutierrez, nuestro gran hombre de letras, adelantó en su tiempo las virtudes científicas de Buenaventura Suares, anotando que “… se lo colocará [a Suarez] al lado de Francklin, entre aquellos que por un amor innato a la naturaleza y una propensión imperiosa del espítitu hacia la investigación de sus leyes, cultivaron las ciencias exactas sin maestros y sin más auxilio que la inspiración propia”

Buenaventura Suarez, fue misionero jesuita argentino. Nació en la provincia de Santa Fe un 14 de julio de 1679. Por parte de la madre estaba relacionado Juan de Garay, fundador de Buenos Aires y Santa Fe.

Desde joven se educó dentro de los establecimientos jesuíticos incorporándose a la Campañía de Jesús en 1691. Con el tiempo misionó en reducciones tales como San Ignacio Guazú, Itapuá, Santa María la Mayor, Apóstoles, San Cosme, San Damián, Candelaria etc., además de participar dentro de los Colegios de Asunción y Corrientes.

Su fama de astrónomo trascendió las fronteras americanas. Sus trabajos tuvieron reconocimiento mundial, no sólo de sus compatriotas de religión sinó también de grandes científicos. Entre los primeros figuran José Jolís, José Quiroga,  Domingo Muriel, Pedro Lozano etc. Además los más importantes científicos de su especialidad elogiaron sus trabajos, entre ellos Vargentin, Clairaut, Maupertuis y Celsio, fundador del obserbvatorio de Upsala.

En las lejanas reducciones de San Cosme y San Damán, Buenaventura Suárez levantó un observatorio astronómico, el primero en América, construyendo además sus propios aparatos. El padre jesuita Sanchez Labrador pondera su labor “…el Padre Buenaventura Suárez, misionero de los indios guaraníes, y célebre matemático, [labró cristales] muy buenos [e] hizo algunos anteojos muy claros…”. El gran naturalista Félix de Azara de paso por aquellas reducciones en 1797 se refirió a su él “…además de la pequeña librería que cada cura tenía en su pueblo, había aquí una mayor que poco ha pasó a Buenos Aires … vi un juego de globos podridos con varios tubos de anteojos comunes y astronómicos, todos con vidrios, igualmente hallé un cuarto de un círculo astronómico de catorce pulgadas de radio de madera y fabricado por el Padre [Buenaventura] Suáres tan groseramente que no es posible hacer medianas observaciones de latitud con él…” y también el destacado historiador de la ciencia José Babini ponderó los aportes del jesuita comentando que sus notas tienen gran interés para las ciencias naturales, la etnografía y las matemáticas de la región misionera y chaqueña.

Hacia 1720 Suárez comenzó a escribir una obra que compendiaba las observaciones de eclipses que durante 13 años realizó en la región donde vivió y misionó durante 30 años, la obra se materializó con el título de “Lunario de un siglo que comienza en enero del año 1740 y acaba en diciembre del año 1841, en que se comprenden ciento un años cumplidos. Contiene los aspectos principales del Sol, y Luna, esto es las Conjunciones, Oposiciones, y Cuartos de la Luna con el Sol según sus movimientos verdaderos; y la noticia de los Eclipses de ambos Luminares, que serán visibles por todo el Siglo en estas Misiones de la Compañía de Jesús en la Provincia de Paraguay…”.

Cabe destacar que fue recién a partir de 1745, es decir, recién a los 66 años pudo realizar observaciones con instrumentos comprados en Europa, cuya calidad logicamente era superior a los instrumentos elaborados artesanalmente.

Falleció un 24 de agosto de 1750 mientras tenía su residencia en la reducción de Santa Maria la Mayor.

Citar: Aguilar, H. 2011. Buenaventura Suáres, misionero y primer astrónomo argentino. El Carnotaurus. Boletín del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (Año XII, núm. 120 /agosto-septiembre 2011) p:6.-


Para conservar talas (Celtis sp.) y talares

15 mayo 2011

Del libro: “Talares bonaerenses y su conservación”

En homenaje a Juan Carlos Chebez […] Pero para entender mejor por qué los talas nos piden una oportunidad y qué cosas nos dicen, qué mejor que convertirse en uno de ellos y recitar:

Porque crecí retorcido

y espinoso como el tala,

se me ha antojado que el árbol

me representa en sus ramas.

Algunos dirán seguro

que estorbamos en las pampas,

que la leña que brindamos,

no forma una buena brasa. Lee el resto de esta entrada »


Flor de Seibo, poesía de Baldomero Fernández Moreno.

26 enero 2011

Coágulo de sangre

labio irritado,

¿cuántos besos de fuego

has y te an dado?

Y todavía

entre las hojas verdes

cómo palpitas.

-0-0-0-0-0-

Tomado del libro: “El ceibo” de Alberto V. Oitaven, 1943

 


Pedro de Angelis, primer documentalista del rìo de la Plata

10 enero 2011

“…Muy rarras son las bibliotecas y los museos que sobreviven a sus fundadores; y más raros los documentos que se perpetúan en el país a que pertenecen y a quién más importa conservarlos”. Pedro de Angelis: Prospecto de una colección de obras y documentos inéditos relativos a la historia antigua y moderna de las provincias del Río de la Plata.

La semblanza que ocupa este número de Bio-Lógica está dedicada a un personaje un tanto olvidado, controvertido y criticado tanto en vida como después de su muerte por haber difundido periodisticamente las ideas de los gobiernos que le tocó en suerte actuar. Algunos de sus enemigos políticos lo acusaron de espía y otros de apropiarse indebidamente de documentos relacionados con sus funciones de archivista.

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José Jolís y su “Historia del Gran Chaco”

21 octubre 2010

Tapa del libro de José Jolís mostrando el mapa del Gran Chaco desplegable

José Jolís, fue un misionero jesuita. Era natural de San Pedro de Murallón, poblado de Cataluña en España, donde nació un 28 de octubre de 1728. Cuentan sus biografos que su fisonomía era era de cutis blanco sonrosado, con ojos y pelo negros y además usaba una poblada barba. Llegó a América en 1755 y terminó sus estudios en Córdoba. Fue destinado a las reducciones del Gran Chaco. Misionó por aquellas soledades entre 1762 y 1767. Debe ser considerado junto a Martín Dobrizhoffer, José Sánchez Labrador y Florián Paucke, uno de los más importantes misioneros naturalistas. Lee el resto de esta entrada »


Las máximas de un burro, fábula de Joaquín V. González

27 septiembre 2010

XXIV La armonía oculta*

Suspendida del gajo más robusto de un viejo algarrrobo, una enorme barra de metal, ennegrecida por los años, había quedado como único resto de un trapiche antiguo, y de la cual ignorados mineros acostumbraron servirse como campana para llamar a los obreros al trabajo, y a las creyentes a la oración.

Enfrente de la montaña misteriosa y terrible, que los indios llamaron Wama-Tinak , y de cuyas entrañas inagotables llevaron por siglos cargamentos de oro, plata y cobre a los tesoros del Inca y al sagrado Inti-Huasi del cuzco, aquellas ruinas informes sólo atestiguaban ahora la fragilidad de las empresas del hombre, ante las fuerzas incontrarrestables de la naturaleza. Lee el resto de esta entrada »


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