Había una vez…un valle encantado

23 febrero 2012

Dora Ochoa de Masrramón: Había una vez…un valle encantado

 El valle de Conlara* o Concarán, se encuentra dentro de la provincia de San Luis entre las sierras de Comechingones al este, y las de San Luis, al centro-oeste. Lo surca el río homónimo con infinidad de arroyos y vertientes que le confiere un microclima especial. Los primitivos pueblos asentados en territorios comechingones entre mediados de siglo XVI y fines de siglo XVIII,  marcaban el límite de las jurisdicciones del “Cuyo” y de “Córdoba del Tucumán” en nuestro país, dando nacimiento a pueblos como Santa Rosa de Conlara, Merlo y Tilisarao. Lee el resto de esta entrada »


Coa Caburé busca integrar personas no-videntes a la naturaleza

17 noviembre 2010

Grupo de personas que integraron la experiencia. ¡¡¡Gracias¡¡¡

El Coa Caburé luego de cumplir un año de existencia participó en los primeros pasos de un soñado proyecto que consiste en integrar a personas no-videntes a la naturaleza. Con la ayuda de la ASAC Asociación de ayuda al ciego, y de Paola Barrio que trabaja en el Centro TACA (Terapia Asistida con Animales) que depende de la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Veterinarias, se realizó una salida a campo para reconocer el terreno y algunos cantos de aves con personas no videntes. Juan Claver y Horacio Aguilar participaron como guias ambientales. Fue una experiencia hermosa, todo salió de maravillas, las personas disfrutaron de un momento armonioso con la naturaleza e intentaron los primeros reconocimientos. Las vedettes de la jornada fueron algunos zorzales, picaflores, palomas torcazas, pirinchos, gorriones, benteveos, y horneros. Además en el recorrido se ensayaron experiencias táctiles con diversos frutos, flores y hojas características. En algunos días al realizar nuevas salidas ajustaremos pequeños detalles para mejorar las vivencias que desde ya fue exitosa.


José Jolís y su “Historia del Gran Chaco”

21 octubre 2010

Tapa del libro de José Jolís mostrando el mapa del Gran Chaco desplegable

José Jolís, fue un misionero jesuita. Era natural de San Pedro de Murallón, poblado de Cataluña en España, donde nació un 28 de octubre de 1728. Cuentan sus biografos que su fisonomía era era de cutis blanco sonrosado, con ojos y pelo negros y además usaba una poblada barba. Llegó a América en 1755 y terminó sus estudios en Córdoba. Fue destinado a las reducciones del Gran Chaco. Misionó por aquellas soledades entre 1762 y 1767. Debe ser considerado junto a Martín Dobrizhoffer, José Sánchez Labrador y Florián Paucke, uno de los más importantes misioneros naturalistas. Lee el resto de esta entrada »


Escudo de Armas con muestras de Historia Natural, coleccionado por E. Zeballos

4 septiembre 2010

Una curiosidad historica. Representa parte de la historia natural de Santa Fe.

Escudo de armas, grabado en el sello mayor de Gobierno, al parecer fue obsequio de Estanislao Lopez, al Dr. Iriondo quién a su vez se lo regaló a Estanislao Zeballos. Éste lo conservó en su Colección Histórica.

Según palabras del propio Zeballos la descripción del escudo es la siguiente: Lee el resto de esta entrada »


El legado: Poesía de Julio Migno

21 agosto 2010

El legado

poema de Julio Migno

Audio: gentileza Danilo Gallay

Fuente: Entrevista radial programa Dinámica Rural Radio Belgrano 15 marzo de 2009


La garza blanca, descripta en una poesía de Pablo Neruda

27 julio 2010

Garza blanca

Garza*

La nieve inmóvil tiene dos

piernas largas en la laguna,

la seda blanca tiene un

cuerpo de nieve pescadora.

Por qué se quedó pensativa?

Por qué sobre una sola pata

espera un esposo nevado?

Por qué duerme de pie en el agua?

Duerme con los ojos abiertos?

Cuándo cierra sus ojos blancos?

Por qué diablos te llamas garza?

* Pablo Neruda, poeta y escritor chileno 1904 – 1973. Su nombre real fue Neftalí Reyes Basoalto. La poesía fue tomada del libro Arte de Pájaros


Tigres y chimangos amigos en un cuento

19 julio 2010

El tigre(2) y los chimangos(3)

Un tigrecito, joven y de poca experiencia, se había fijado que cuando volvía de la caza, los chimangos se juntaban por centenares alrededor suyo, saludándolo con su simpática gritería, mientras devoraba la presa. Lee el resto de esta entrada »


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