Rafael Hernández (1840-1903) mensuras en tierras misioneras

libro Rafael Hernández

“Golondrinas Bonaerenses yo os anuncio que en las Misiones Argentinas hallaréis la primavera en Agosto, que alcanzareis a gustar uvas en Julio…paisajes para construir plácidas moradas, aire puro, atmósfera permumada, alimentos sanos, frutos exquisitos, baños termales,…flores nunca vistas, aves canoras y arroyos que serpentean saltando sobre piedras de infinitas cristalizaciones”.

“No faltan agradables pasatiempos para alternar entre la pesca y la caza menor, los paseos a caballo y en canoas las batidas de fieras, el estudio de la flora y de la fauna, la mineralogía, la botánica, la zoología y en fin todo cuando comprenden esos ejercicios útiles y recreativos que complementan la educación física y moral del hombre”Rafael Hernández Cartas Misioneras.

El personaje: Rafael Hernández nació en de septiembre de 1840, en la actual localidad bonaerense de San Martín, Provincia de Buenos Aires. En estas primeras líneas dejamos bien en claro que su hermano José Rafael Hernández fue el autor del tan afamado libro “Martín Fierro”. Sus progenitores fueron Isabel Pueyrredón y Pedro Pascual Rafael Hernández.

Su padre viajaba constantemente cumpliendo tareas agropecuarias y rurales. La muerte de su esposa conllevó a que Pascual llevara a sus hijos con él en largas travesías camperas. Esto permitió a los hermanos Hernández conocer desde muy temprano y de cerca la vida junto a los gauchos y ser muy unidos. En una de esas travesías y bajo una tormenta torrencial, don Pascual fue alcanzado por un rayo que acabó con su vida. Rafael Hernández volvió entonces a Buenos Aires para terminar sus estudios y su hermano, al cuidado de sus tíos se dedicó a las tareas rurales. Con el tiempo Rafael se recibió de Agrimensor Nacional.

El momento histórico enfrentó a unitarios y federales y los hermanos Hernández se trasladaron a Entre Ríos, Paraná. Ambos se incorporaron como oficiales al ejército de la Confederación. Rafael participó en la batalla de Cepeda y más tarde en Pavón donde fue herido. Recuperado se trasladó a la Banda Oriental y peleó en Paysandú cayendo prisionero y herido de bala de cañón en una pierna.

Más adelante en el tiempo, y debido a la situación de destierro político, la agrimensura le permitió recorrer nuestro país dándole un acabado conocimiento de la naturaleza y la vida social del interior. De más está decir que mucha de su experiencia la tomará José al momento de escribir su Martín Fierro.

Además de soldado en épocas heroicas, Rafael Hernández fue político, legislador, explorador, escritor periodista, educador (fundador de la Universidad de La Plata), inventor del sistema de taquigrafía y marcas, etc.

Incorporado al Senado de la Provincia de Buenos Aires fue nombrado presidente de la Municipalidad del barrio de Belgrano. Junto a su hermano donarán la tradicional manzana del mercado, hoy plaza Noruega, delimitada por las calles Amenábar, Mendoza, Ciudad de la Paz y Juramento.

El aventurero naturalista: Cartas Misioneras: Nuestro biografiado fue comisionado por la nación a principios de 1883 para delinear y mensurar nuevos pueblos o colonias dentro de el territorio de las Misiones. Cumpliendo la promesa de escribir unas correspondencias sobre las impresiones que hiba a experimentar, delineó las vivencias del viaje en forma de cartas, (quince en total). Fueron escritas originalmente para el Diario La Tribuna a partir de julio de l883. Oportunamente también envió informes muy detallados de su labor como agrimensor a sus superiores, notificando sobre los caminos, accesos y vías de comunicación, los puertos y las posibilidades de comercio e industria en la zona. El bagaje informativo contampló también datos de geografía, clima, flora, fauna, minerales, etc, sin olvidar las curiosidades de las especies. Además envió al Dr. Julio Victorica (en ese momento director del Dto. Nacional de Agricultura) una caja de cedro conteniendo sesenta y nueve muestras de maderas y minerales de las nuevas localidades misioneras por él mensuradas, detallandose árboles como timbó, lapacho, loro, cedro, urunday, curupay, anchico, guayevirá, tatané, alecrin, canelón, ubirapitá (cañafístula), incienso, laurel,  etc., en general maderas “de ley” muy aptas para carpinteria ebanistería y construcciones.

Muy posiblemente parte de lo recolectado en las tierras misioneras fuera exhibido luego a principios de siglo XX con motivo de  realizarse una Exposición de Productos Nacionales, donde Rafael concurrió con un muestrario que llamó muchísimo la atención al público, tanto por su calidad como por su cantidad.

Aquellas cartas más tarde fueron publicadas en forma de volumen en 1887 y reeditadas por EUDEBA en año 1973.

En sus páginas pueden leerse frases de admiración y respeto hacia la naturaleza exhuberante: “…todo lo que voy viendo es admirable y mi entusiasmo por el territorio del chaco que conozco hasta hoy muy al norte, va cediendo algo en presencia de los nuevos datos que se me ofrecen como términos de comparación” o “…en todas partes encontramos numerosos rastros de yacaré, jabalí, carpincho, ciervo, gama, anta y tigre, que bajan al agua, pero la esperura del bosque no permite penetrar sino con árduo trabajo abriendo pique,  y entonces las probabilidades de cazar se tornan en las de ser cazado”

La importancia de las “Cartas Misioneras” radica en su importancia histórica y descriptiva del interior misionero, ya que hasta ese momento, nuestro país sólo contaba con la información de los relatos de viajes de Azara, Darwin y D´Orbigny y los informes de Martín De Moussy. Luego vendrían los muy necesarios relevamientos científicos de Ambrosetti, Holemberg y otros.

La mayor parte del legado literario de R. Hernández quedó registrado en artículos periodísticos. Entre sus obras aparte de las cartas podemos mencionar: “Viaje de un Peso”, “Pehuajó: Nomenclatura de sus calles”, “En Barro inglés 10 millones”, “Irrigación de la Provincia con Aguas del Riachuelo, “15 años de Historia Contemporánea”, “Armonías Industriales” y tantísimos más.

Desde su función legislativa y vinculada a la educación debemos mencionar su proyecto de subsidios para bibliotecas públicas. Por su iniciativa en 1889, se declaró la obligatoriedad de enseñar el Himno Nacional en todas las escuelas provinciales.

El mismo nos dice: “ Por asimilación, por cuna, soy hijo de gaucho, hermano de gaucho y he sido gaucho”.

En muchos pasajes del Martín Fierro se nota la amistad y hermandad que hubo entre Rafael y José, seguramente el más conocido sea “…los hermanos sean unidos/ esa es la ley primera,/ si entre ellos se pelean/ los devoran los de afuera.”

Rafael Hernández murió en de marzo de 1903 en su casa, de la calle Charcas, a causa de una diabetes (irónicamente la misma enfermedad que mató a su hermano años antes), rodeado por el amor y cariño de sus hijos.

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