Algunos días en el Gran Chaco… Enrique Lynch Arribálzaga

ImagenEspecialmente a la entomología “…he dedicado yo mis desvelos, nutrido de mi espíritu por la esperanza de poder proporcionar al mundo científico el conocimiento de numerosas especies aún no conocidas, y de revelarle el secreto, velado hasta ahora, de las costumbres, de las metamorfosis, y de la reproducción de muchos insectos pertenecientes a grupos que solo son conocidos por su organización exterior”. de Rápida ojeada sobre la fauna de Baradero

Un grupo de sobresalientes personalidades relacionadas con las ciencias y las artes en su másima expresión, hacia fines del siglo XIX, conformó la llamada “Generación del ochenta”. Entre ellos se destacó Enrique Linch Arribálzaga por sus actuaciones dentro de las ciencias naturales. Su ascendencia se remonta a los primeros años de la colonización española en nuestro país. Su padre fue un opositor declarado del gobierno de Rosas. Estas circunstancias hicieron que la familia emigre a Chile entre los 1840 y 1853 y perdieran algunos bienes. Regresaron a Buenos Aires luego de la batalla de Cepeda. Unos años después vino al mundo Enrique Lynch Arribálzaga, que nació un 26 de agosto de 1856 en la Ciudad de Buenos Aires. Al poco tiempo, la familia se mudó al pueblo de Baradero, donde administraron una estancia, mínima porción de tierra que lograron recuperar luego del embargo político.

Espíritu naturalista: Tanto Enrique como su hermano Felix, desde temprana edad se sintieron atraídos por las ciencias naturales influenciados por el ambiente en que se encontraban e incentivados por la lectura de libros sobre el tema que obtenían de la biblioteca de sus progenitores. Enrique volvió a Buenos Aires y aquí concluyó sus estudios secundarios pero tuvo que regresar a Baradero para hacerce cargo de la chacra familiar debido a la muerte de su padre.

Alrededor de 1871 comenzó a coleccionar elementos biológicos, ensayando una clasificación de aves anotando que “…dedicado de pocos años a esta parte al estudio de los seres que pueblan la provincia de Buenos Aires, y particularmente a los que constituyen la fauna y flora de Baradero, he llegado a reunir un modestísimo tesoro de conocimientos, de los cuales les propongo presentar ahora una parte, sin entrar en muchos detalles, y sin otro fin que el de que pueda servir de base a investigaciones ulteriores mías o ajenas…”. Surgen de la lectura de sus notas que se dedicó en un principio a la ornitología, pero luego dedicó muchos años de su vida a la entomología y en particular al estudio de la langosta. Al respecto en 1876 fundó en Baradero una modesta sociedad agrícola que tuvo como principal objetivo la persecusión aquella plaga. Durante un tiempo nuestro país estuvo invadido por la langosta, de manera que el Consejo Directivo de la Sociedad Rural Argentina encargó a nuestro biografiado la redacción de instrucciones para combatirla. Sobre esta materia en particular publicó muchísimos trabajos tanto de índole científica como de divulgación en toda revista que tuvo a su alcance, e incluso en 1911 viajó a Río de Janeiro para interiorizarse de los últimos adelantos sobre el tema.

Fundó alrededor de 1877 junto a su hermano Félix y su gran amigo y naturalista Eduardo Ladislao Holmberg la revista científica “El naturalista Argentino” (primera revista científica de la Argentina). Allí publicó varios artículos de interés general como “Rápida ojeada sobre la fauna del Baradero”, “Contribuciones para el conocimiento de la fauna de Salta”, o “Una excursión por el río Luján”, notas, que marcan una verdadera etapa dentro de la difusión rigurosa y amena de las ciencias naturales. Además dentro del mismo órgano publicó algunos trabajos específicos sobre ornitología entre los que se destacan “El Siete-Colores o Siete-Cuchillos, “Sobre el Podager Nacunda”, “Sobre una especie inédita del género Rhea” etc.,

La expedición al Chaco: En 1881 participó como naturalista de una expedición científica al Gran Chaco comandada por Luis Jorge Fontana. De regreso y a Pedido de la Sociedad Científica Argentina Enrique Lynch Arribálzaga brindó una conferencia explicando los pormenores de la misma, cuyo título fue “Veinte días en el chaco”.

En realidad como el mismo Enrique lo aclaró, la expedición se realizó en 47 días, recolectando más de 200 vegetales, y algunos hongos. Además calculó en alrededor de 400 las especies animales obtenidas y unos 250 insectos que clasificó él mismo rápidamente por familias. “Los arácnidos han ocupado especialmente nuestra atención; aquél es verdaderamente el país de las arañas, …” destacando que su amigo E. Holmberg clasifió la colección encontrando 58 géneros, de los cuales 11 parecían nuevas especies. Además publicó en partes diversas listas de insectos (Dípteros,Asílidos, etc) en la revista de los Anales de la Sociedad Científica Argentina”.

Distinciones y honores: Por sus méritos fue nombrado miembro correspondiente de la Academia de Ciencias Exactas de Córdoba. En 1885 se le ofreció la cátedra de zoología de la Universidad de Córdoba, cargo que no aceptó por hallarse abocado a tareas rurales. Tuvo un desempeño importante entre los años 1897 y 1902, como secretario del dr. Francisco Pascacio Moreno cuando éste realizó la demarcación de límites con Chile. Fue jefe de la Sección entomológica del Museo Nacional y se lo nombró encargado honorario de la Sección Ornitológica. También se desempeñó como Subsecretario del Ministerio de Agricultura.

Fue delegado del Ministerio de Agricultura en el Chaco, elevando al Gobierno Nacional un informe técnico que recomendaba la realización de un puerto internacional en la Isla El Cerrito para el comercio argentino-paraguayo, ponderando las valiosas reservas naturales, en cuanto a bosques, fauna y tierras fértiles.

Fue miembro honorario de la Asociación Ornitológica del Plata (Aves Argentinas) en 1916 y de la American Ornithologis Unión de Washington.

La sociedad Entomológica Argentina lo designó socio honorífico en enero de 1926 y la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires lo nombró miembro titular en 1925.

Durante varios años tomó a su cargo y organizó la Colonia Aborigen de Napalpí (Origen de la Colonia actual). Con el tiempo se radicó definitivamente en Resistencia Chaco, donde creó y dirigió la Sección Biblioteca y Museo de la Municipalidad de Resistencia, y a la vez se desempeñó como Director de plazas y jardines.

En 1931 fue presidente del Concejo Municipal en calidad de interventor. Además se desempeñó como Juez de Paz, Comandante de la Guardia Nacional y Diputado de la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires. Falleció en Resistencia el 28 de junio de 1935, dos meses antes de cumplir 79 años.

Nota originalmente publicada en la Revista Vida Silvestre Argentina 2012

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