Clemente Onelli, el verdadero Dr. Dolittle

Nacimiento Camello

Clemente Oneli muestra al público del zoo en 1912 un ejemplar de dromedario recién nacido.

Este gran visionario e intrépido naturalista nació en Italia, en agosto de 1864, era hijo de una acaudalada familia con antecedentes laborales dentro del ámbito de la justicia del Vaticano, lo que le permitió desde temprana edad asistir a establecimientos de primer nivel relacionados con las letras y las ciencias. Estudió en la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Roma, terminando su licenciatura a los 23 años. Aprendió a leer y escribir los idiomas clásicos del momento como griego, latín y francés. Antes de trasladarse a nuestro país tomó clases de español, más tarde incorporó a su intelecto lenguas aborígenes del sur argentino aprovechando el contacto directo que tuvo con aquellas etnias.

Llegada a Buenos Aires: Onelli llegó a Buenos Aires a fines de 1888, con una buena base científica y literaria relacionada con las ciencias naturales, especialmente orientadas a la geología y paleontología, siendo considerado uno de los más prestigiosos naturalistas extranjeros que actuaron en la Argentina de entonces. De inmediato se reunió con altas personalidades del gobierno, de la cultura y del ámbito académico científico, tales como Pascasio Moreno, Pedro N. Arata, Carlos y Florentino Ameghino, Eduardo Schiafino, etc. Pronto se relacionó con los museos, principalmente el de La Plata, ya que traía desde Roma interesantes propuestas de intercambio museológico. Del mismo modo, también acompañó al Perito Moreno en sus exploraciones patagónicas demostrando sus aptitudes en la búsqueda de fósiles y piezas arqueológicas, como asimismo en el aprendizaje de diversas lenguas. Tal fue su capacidad que en 1897 fue designado Secretario General de la Comisión de Límites emtre Argentina y Chile. El bagaje de sus aventuras patagónicas quedarán inmortalizadas en su libro “Trepando los Andes” editado originalmente en 1904. En 1892 Clemente Onelli se casó con María Celina Panthou, distinguida dama de familia francesa radicada en Buenos Aires. La pereja a su debido tiempo vivirá dentro Jardín zoológico.

Director del Zoo: El Presidente Julio Argentino Roca lo nombró en 1904 Director del Jardín Zoológico de Buenos Aires, previo paso por la Oficina de Tierras. Dificilmente se pueda imaginar el lector de este tiempo la capacidad y el ímpetu que puso Onelli en su gestión.

Como su antecesor en el cargo E. L. Holmberg, don Clemente se ocupó personalmente de la planificación del paseo público participando en todo acontecimiento inherente al establecimiento.

Dentro del solar se construyó una casa familiar que el flamante director ocuparía con su esposa. El mismo año de su mombramiento Onelli convenció a las autoridades de turno para que le donen una enorme estructura que había sido emplazada en la Plaza de Mayo el año anterior, como adorno de las Fiestas Mayas, es ni más ni menos que la “Jaula de Cóndores” que actualmente puede verse aunque con pequeñas modificaciones, pero hay más, la formación rocosa de su interior es una imitación fiel de la “Piedra del Aguila” que Onelli fotografiara en sus viajes por el sur.

Dentro de su gestión se incorporaron muchas obras de arte, como fuentes, estatuas o esfinges talladas de primera calidad dando un prestigio importante al paseo público, que dicho sea de paso, por entonces era muy visitado por las autoridades. También se colocaron carteles didácticos para informar a los visitantes la procedencia y el nombre de los distintos animales. Capítulo aparte merecen los detalles de la incorporación de animales, ya que Onelli se encargó particularmente de publicitar a lo grande cada adquisición. Prueba de ello es la fotografía tomada en 1912, que muestra la llegada de una jirafa que fue trasladada desde el Puerto hasta el zoológico, tirada por una larga cuerda que Onelli sostiene orgullosamente rodeado de gran público, o el nacimiento de un dromedario.

El 22 de septiembre de 1907 se inauguró en Parque Patricios el “Zoológico del Sur”, asistiendo al evento autoridades gubernamentales y público en general. Desarrollar el tema aquí nos llevaría un largo espacio, sólo diremos que lamentablemente con la desaparición física de Onelli poco a poco se fue perdiendo el atractivo y cayó en el olvido.

El Parque Saavedra (hoy Pque Sarmiento) fue otro predio que Onelli eligió para agrandar sus atracciones zoológicas, así por al año 1914 hubo también una intención de implementar allí un anexo del zoológico central, aunque sólo se efectuaron pocas instalaciones y tuvo el mismo final que el anterior.

La imaginación del director del zoo no tuvo límites, llevó adelante un proyecto preparado por él mismo que contemplaba la construcción de un acuario subterráneo de 60 metros de largo por 35 de ancho que pasaba por debajo de la actual Av. Las Heras y comunicaría el Zoológico de Buenos Aires con el Jardín Botánico.

Clemente Onelli promovió todo tipo de leyes en defensa de los animales, el día del animal y la celebración por primera vez del día del árbol en 1908 son muestras elocuentes de su talento y preocupación por la conservación.

Recopiló y editó en forma de folletos frases y modismos relacionados con los animales. Estudió cómo mejorar la vida y la alimentación de animales en cautiverio. Fijó su mirada en el uso sustentable de los recursos como pieles, cueros, plumas, fibras, lanas etc, temas que desarrolló tanto en libros como en conferencias, además de incentivar las labores artesanales con esos mismos elementos.

Producto de su puño y letra será una interminable lista de notas y temas publicados oportunamente en la Revista del Jardín Zoológico (segunda serie1905-19023), que supo dirigir con espectacular maestría durante todo su mandato, dando cabida en sus páginas a excelentes escritores e investigadores, introduciento amenos dialogos dirigidos al público en general.

La mayor inquietud de Clemente Onelli tuvo que ver con la divulgación de la ciencia y el saber relacionado con los animales, principalmente orientado hacia los niños. En una buena secuencia de imágenes fotográficas se lo observa rodeado de jóvenes dentro de su “Jardín” montando espectáculos que educaban a la vez que divertían. El Zoológico de Buenos Aires tuvo en él su época de mayor esplendor. Onelli no tuvo hijos como hubiera sido su anhelo, falleció el día 20 de octubre de 1924 de una descompostura que tuvo mientras realizaba tareas cotidianas dentro de la metrópoli. Para finalizar, copiamos un fragmento de “La Biblioteca, medicina del alma” título de una de sus tantas conferencias, “…Un libro es un buen amigo que nunca se niega a dar el recto consejo. El libro marca el rumbo de una investigación, regala el bálsamo que alivia la congoja, … da goces intensos a quien lo comprende; en él halla el maestro la llave para penetrar con su dulzura en el alma del niño, el sediento de saber encuentra en la fuente inagotable para sus estudios, el escéptico reposa y empieza a dudar de sí…

 

Agradecimientos: Al personal de la biblioteca del MACN por su amable atención

Referencias bibliográficas

Del Pino, D. A. (sf). Clemente Onelli, de pionero de la Patagonia a Director del Jardín Zoológico de Buenos Aires. Asociación Dante Alighieri. Buenos Aires. 65p.

Onelli, C., 1911. Las pieles de lujo y sus falsificaciones. Revista del Jardín Zoológico de Buenos Aires. 7(26):121-125.

Onelli, C., 1977. Trepando los Andes. Ediciones Mayrmar. Buenos Aires. 176p.

Onelli, C., 1999. Idiosincrácias de los pensionistas del Jardín Zoológico 1905 – 1906 – 1907. Ediciones El Elefante Blanco. Buenos Aires. 152p.

Onelli, C., 1999. Idiosincrácias de los pensionistas del Jardín Zoológico 1908 – 1909 – 1910. Ediciones El Elefante Blanco. Buenos Aires. 134p.

 

Citar: Aguilar, H. A. 2009. Clemente Onelli, el verdadero Dr. Dolittle

El Carnotaurus. Boletin del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia – Año X – Número 103 – Mayo de 2009. p 6-7

2 respuestas a Clemente Onelli, el verdadero Dr. Dolittle

  1. […] cabe recordar el que hizo a Santiago de Chile en 1897. Viajó a lomo de mula con su esposa, hijos y Clemente Oneli. Las visicitudes e inconvenientes de la travesía puede imaginárselas el lector. Su esposa, María […]

  2. […] Día del Animal se instituyó en 1908, en Sur-América, por inspiración de Clemente Onelli, entonces director del Jardín Zoológico de Argentina y de Albarracín, Presidente de la […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: