Gabinetes de curiosidades y Museos de Historia Natural

MACN

MACN: Detalle colección malacología (caracoles). Foto M. Cristina Setrini

El descubrimiento del nuevo mundo provocó que los objetos de la naturaleza que se obtenían de las nuevas tierras tuvieran que ser procesados y clasificados debidamente. Surgieron los estudios comparados y con ellos los jardines botánicos. Los objetos curiosos, fragmentos de plantas, piedras, fósiles o especímenes biológicos conservados en líquido, se albergaban en Gabinetes de Curiosidades, junto a las enormes bibliotecas, que funcionaban como grandes centros de atracción científica.

Según anotó Guillermo Furlong, en su libro dedicado los naturalistas del Río de la Plata, en agosto de 1712, el Rey Felipe V de España, había determinado la creación de un Gabinete, dentro de la Biblioteca Nacional “Por cuanto, con el deseo de adelantar por todos los medios posibles las Artes y Ciencias, he hecho erigir una Librería pública, y establecida en la inmediación de mi Real Palacio, compuesta de un considerable número de Libros de todo género de ciencias, con orden que todos los días esté abierto para que cualquiera pueda libremente estudiar y consultar los Libros, acudiendo a ella, y considerando que no sólo para adornar y enriquecer más esta Librería, sino también para contribuir a que se descubran mejor las propiedades de la naturaleza por medio de la física y de la medicina, servirá mucho juntar en la misma Librería las cosas singulares, raras y extraordinarias que se hallan en las Indias y partes remotas, he resuelto por Decreto del 11 del corriente encargar (como por la presente encargo y mando) a mis Virreyes del Perú y de Nueva España, Gobernadores, Corregidores y otras cualesquier personas, así eclesiásticas como seculares, que puedan concurrir a ello, pongan con muy particular cuidado toda su aplicación en recoger cuantas pudieren de estas cosas singulares, bien sean piedras, minerales, animales o partes de animales, plantas, frutas y de cualquier otro género que no sea muy común”.

En 1755 Fernando VI ordenó la creación del Jardín Botánico de Madrid, en base a la huerta de su boticario de cámara, donde se formó como botánico el célebre naturalista Celestino Mutis.

Un viajero inglés, de paso por España entre 1787 y 1789 visitó un Gabinete de Historia Natural y dejó asentado que “…abre sus puertas a todos. No es necesario obtener un pase y cualquier persona de aspecto decente puede recorrer sus salas y examinar lo que guste dentro del horario establecido. Si alguien está particularmente interesado en una sala en especial no se le obliga a seguir a la multitud embobada y pasar casi todo el tiempo en salas que nada tiene que ver con el objeto de su interés. … la colección del rey es verdaderamente magnífica, aunque ni ha sido bien elegida ni está adecuadamente ordenada. Tal vez ningún gabinete supera la riqueza intrínseca que posee en plata, oro y piedras preciosas; pero en cuanto al aspecto científico, preferiría ser dueño de las colecciones, más humildes, de Charles Greville o de Besson…”.

En España, Carlos III formó el Real Gabinete de Historia Natural en 1771, que más adelante pasó a ser el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.

Dicho Gabimete tuvo su inicio con la compra de una colección que tenía en Francia un acaudalado indiano. Una Real Orden, dirigida a los gobernantes en los paises de ultramar solicitaba la remisión de piezas de valor expresando que “…el rey ha establecido en Madrid un Gabinete de Historia Natural, en que se reunen, no solo los animales, vegetales, minerales, piedras raras y cuanto produce la naturaleza en los vastos dominios de S.M. sino también todo lo que sea posible adquirir a los extraños…”

Podemos anotar aquí dos noticias que se refieren concretamente a colectas realizadas en nuestro país. Desde las Islas Malvinas se envió una remesa con material ornitológico, presumiblemente realizadas por Ruiz Puente en 1769. Años más tarde, alrededor de 1787 el padre Manuel Torres envió a España los primeros huesos fósiles pertenecientes a un megaterio que había extraído de las cercanías del río Luján.

En Francia, el Gabinete del Rey, se transformó en el Museo de Historia Natural de París, donde por 1791 comenzó sus estudios de botánica Aimé Bompland quién con el tiempo se relacionó con el MACN.

En Inglaterra, el Museo Británico, transformó sus instalaciones en el Museo de Historia Natural de Londres, que se inició con la compra de la colección de Hans Sloane.

En Argentina, los primeros lineamientos para formar una colección pública de objetos de historia natural las dio Bernardino Rivadavia quién como Secretario de Guerra del Primer Triunvirato, en 1811 dictó una circular que solicitaba contribuciones para adquirir elementos interesantes. Las primeras piezas curiosas junto con algunos libros y folletos sobre el tema fueron donados por Bartolomé Doroteo Muñoz. Esos objetos al principio se depositaron (siguiendo la tradición) en la Biblioteca Pública. Ese fue el origen del actual Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, que funciona actualmente en el Parque Centenario.

Artículos relacionados: Marcos Juménez de la Espada

2 respuestas a Gabinetes de curiosidades y Museos de Historia Natural

  1. 1Qué apasionante!
    Además soy hija del Prof de geología de la Escuela de Minas José María Ríos García quien con el Prof, de Paleontología Antonio Almela hicieron la geología de campo para actualizar el mapa geológico de España y toda nuestra casa era un Gabinete de las Maravillas.

  2. Me confundí en la dirección electrónica y lo reenvío corregido.

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