Thomás Falkner

Reconstrucción Iglesia Ntra Señora de los Desamparados

Reconstrucción Iglesia Ntra Señora del Pilar, en cercanías de Laguna de Los Padres. Pcia de Buenos Aires. Foto: M. Cristina Setrini

El verdadero inglés de los huesos fósiles

Nació en Inglaterra el 6 de octubre de 1702 y murió en ese mismo país un 30 de enero de 1784. Fue uno de los misioneros jesuitas más reconocido. Su obra Descripción de la Patagonia y de las partes contiguas de la América del Sur fue editada por primera vez en 1774 en Inglaterra.

El libro, traducido al castellano y reeditado varias veces es de consulta imprescindible para estudiar los antecedentes etnográficos del el sur de Buenos Aires y norte de Patagonia de mediados del siglo XVIII, que Falkner recorrió más de una vez en busca de buenos lugares para el asentamiento de las futuras reducciones denominadas genericamente “Pampas”.

Sus biógrafos cuentan que Thomás Falkner realizó sus primeros estudios en Manchester y luego viajó a Londres donde estudió medicina y fue asiduo alumno de Isaac Newton.

Una vez graduado se embarcó como médico a bordo en una nave que comercializaba esclavos negros desde Africa a América. A su vez la “Royal Society” lo comisionó para estudiar los beneficios terapeuticos de algunas especies vegetales americanas.

Por 1730 desembarcó en Buenos Aires, inesperadamente contrajo una enfermedad que le impidió seguir camino y tuvo que quedarse. Su restablecimiento estuvo a cargo de los misioneros jesuitas, el padre Sebastián de San Martín lo cuidó y también fue quién posiblemente le habló de incorporarse a la Compañía de Jesús. Dos años más tarde, Thomás Falkner fue formalmente aceptado como miembro de dicha orden.

Cumpliendo con las nomativas estudió en Córdoba Teología y Filosofía y ejerció durante un tiempo la medicina e instaló una botica muy famosa, la primera establecida en dicha Ciudad.

En la costa Bonaerense

A partir de 1744 un grupo de misioneros entre ellos Thomás Falkner, Matías Strobel, José Cardiel etc., fue seleccionado para recorrer el sur de la provincia de Buenos Aires con la intención de fundar nuevos asentamientos, entablar amistad con los indigenas y de esa manera avanzar la linea de frontera.

Esos viajes tuvieron la característica de hacerce por tierra, a considerable distancia de la costa del mar y por caminos que sólo transitaban periodicamente algunos comerciantes e indios. Por ello las descripciones que tomaron los misioneros fueron de especial interés principalmente para los naturalistas, que encontrarán allí deliciosos datos de la naturaleza pristina de mediados del siglo XVIII.

Muchos lugares de la costa bonaerense, tan frecuentados por los turistas en vacaciones, están historiografiados en la obra de Falkner. En sus páginas habrá encuentros con tigres, caza de ñandues o venados, pasando revista por toda la fauna y flora autoctona, con la notable la presencia de bosques de tala, que hoy conocemos de manera tan empoblecida.

En los alrededores de Magdalena, se creó la reducción Ntra. Señora de la Consepción, varias veces trasladada por diversos motivos, por ello tan dificil de rastrear. También cerca de Mar del Plata, en cercanías de La Laguna de los Padres, distante 16 km de la ciudad, se estableció un nuevo asentamiento, llamado Ntra Señora del Pilar. A partir del año 1746, el padre José Cardiel emprendió viaje hacia las Sierras del Volcán, según su su diario de viaje cuenta que tuvo como compañero de ruta a Tomás Falkner.

Diversas cuestiones ajenas al tema que nos ocupa hicieron que las reducciones, tres en total, que se denominaron de manera genérica “de indios pampas” no prosperaran pese a todos los esfuerzos realizados.

El gliptodonte

Desde 1756 en adelante, encontramos a Falkner en diferentes establecimientos que los jesuitas disponían para su abastecimiento. Parece que por entonces nuestro biografiado recorría las estancias que la Compañía tenía en los alrededores de Santa Fe y norte de Buenos Aires. Fue en uno de esos viajes que a orillas del río Carcarañá, encontró los restos fósiles de un gliptodonte, “en los bordes del río Carcarañá… hay gran cantidad de huesos, de tamaño descomunal…” “ Yo en persona descubrí una coraza de un animal que constaba de unos huesecillos hexágonos, cada uno de ellos del diámetro de una pulgada cuando menos…”

Ese hallazgo, es el primer registro paleontológico que se hace en nuestro país de ese animal prehistórico. Años más tarde, tanto Alcides D´Orbigny como Charles Darwin, ambos naturalistas de gran prestigio, dejaron constancia de los hechos y elogiaron las observaciones del misionero.

Instalado nuevamente Córdoba ejerció como profesor de matemáticas y allí cuando corría el año 1767 recibió la orden de expulsión.

En el mes de setiembre fue trasladado a Buenos Aires junto a otros misioneros. Enseguida con muy pocas pertenencias los religiosos fueron embarcados en el buque Venus, que esperaba en la Ensenada de Barragán para trasladarlos a Cádiz. Quien sabe si no fue esa, la última vista, digo, la que más tarde inspiró su obra.

Bibliografía

Darwin, C. 1940. Diario del viaje de un naturalista alrededor del mundo en el navío de S. M. Beagle. Espasa Calpe S.A. Madrid. Viajes Clásicos, 2 tomos.

d´Orbigny, A. 1945. Viaje a la América Meridional. Editorial Futuro. 4 tomos. Buenos Aires.

Falkner, T. 1974. Descripción de la Patagonia. Editorial Hachette. Buenos Aires.

Furlong, G. S. J. 1929. La Personalidad y la obra de Thomás Falkner. Facultad de Filosofía y Letras. Publicación del Instituto de Investigaciones Históricas. 48:109. Con apéndice.

Outes, F. 1930. [José Cardiel] Diario del viaje y misión al Río del Sauce realizado en 1748 por el R. P. José Cardiel S.J. Publicaciones del Instituto de Investigaciones Geográficas de la facultad de Filosofía y Letras. Imprenta y Casa Editora Coni. Serie A.

Citar: Aguilar, H. A. 2008. Thomás Falkner, el verdadero inglés de los huesos fósiles. El Carnotaurus. Boletin del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia – Año IX – Número 98 – Noviembre 2008. p 11-12

2 respuestas a Thomás Falkner

  1. karina balice dice:

    Que hay de la botica que Falkner establece en la hoy Manzana de las Luces, quedando un testimonio contra la medianera de San Ignacio. Todavía se puede ver aunque sea la estructura porque hay ya es un taller de Lutería.

    Karina B

  2. Claro, Falkner y los jesuitas tuvieron allí una famosa botica muy reconocida. Gracias Saludos.

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