Aimé Bompland Naturalista botánico

Su verdadero nombre fue Aimé Jacques Alexandre Goujaud. Se lo conoce como Aimé Bonpland, apelativo que tomó de su padre el cirujano Simon Jacques Goujaud, quien era apodado Bon Plant, (buena planta) y que reemplazó definitivamente al de la familia. Nació en La Rochelle, Francia, un 29 de agosto de 1773. Murió en Santa Ana, Corrientes, un 11 de mayo de 1858.

 

Fue médico, pero se destacó desde temprana edad como naturalista botánico. Desde joven tomaba clases de botánica y concurría asiduamente a los museos de historia natural. En 1796 conoció a A. Humboldt. Ambos jóvenes, de algo más de veinte años, compartían su gusto por la ciencia y los viajes, anudando una amistad que los uniría hasta el fin de sus días. Algunos autores indican que Aimé enseñó botánica, zoología y anatomía a su amigo Alexander y éste a su vez correspondió con lecciones de física, astronomía y meteorología.

Ambos formaron la pareja de científicos naturalistas más destacados que se conoce en todos los tiempos. Entre 1799 y 1804, emprendieron viajes a España, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Cuba, México y Estados Unidos, siendo agasajados en esa oportunidad por el presidente Jefferson.

Este emprendimiento que se conoció luego como “Viaje a las regiones equinocciales” brindó a ambos naturalistas gran prestigio y reconocimiento. Bonpland elaboró un herbario de alrededor de 60.000 plantas de las cuales un diez por ciento corresponden a especies descubiertas por él, la mayoría fueron depositadas en el Jardín de Plantas de París. Además escribió varios volúmenes con las descripciones detalladas de las especies vegetales de las regiones que visitó.

De regreso a Francia, entre 1808 y 1814 se lo nombró botánico e intendente del jardín que tenía la emperatriz Josefina, esposa de Napoleón I, cargo que ocupó hasta la muerte de la misma.

Por entonces, fue tentado por Simón Bolívar para volver a Venezuela, pero Rivadavia, Sarratea y Belgrano que lo conocieron en Londres, lo convencieron para afincarse en el Río de La Plata con la promesa de otorgarle el cargo de director del museo de Historia Natural.

Bonpland llegó a Buenos Aires en enero de 1817, con su familia y dos ayudantes jardineros. Trajo libros, semillas, plantas medicinales, frutales y hortalizas, con la idea de formar un Jardín Botánico que ayudara a fomentar las ciencias incrementando las perspectivas del Museo.

Mientras tanto ejerció su profesión de médico y redactó algunos artículos para los medios locales difundiendo su amor a las ciencias naturales. En 1818 obtuvo el cargo de Profesor de Historia Natural de las Provincias Unidas, enseguida organizó varias expediciones hacia el delta de Buenos Aires y la isla Martín García, en la que colectó interesantes aves, mamíferos, peces, plantas, reptiles y fósiles. Allí encontró algunas plantas de yerba mate. Se obsesionó por su utilización y consideró la posibilidad de establecer un emprendimiento comercial con este vegetal, tal cual lo habían hecho con tanto éxito los misioneros jesuitas medio siglo antes.

Así fue que a fines de 1820 decidió hacer una excursión a la provincia de Misiones estableciendo un asentamiento en Corrientes. Exploró los alrededores, con la idea de fundar un establecimiento agrícola para sus plantas de yerba. A tal efecto le había propuesto a Ramírez, famoso caudillo entrerriano, el propósito de preparar tierras para hacer una plantación y cultivar de manera extensiva y metódica dichas plantas. El lugar elegido fue Santa Ana una localidad de Corrientes.

El momento político que se vivía por aquella época en el Río de La Plata, no favoreció para nada los ideales del francés. Una cuadrilla de más de 400 soldados enviados por el dictador paraguayo J. G. Rodríguez de Francia destruyó las plantaciones, dispersó a los colonos del lugar y tomó prisionero a Bonpland.

A pesar de todos los esfuerzos por liberarlo, Aimé fue mantenido como preso político durante nueve años. En esa situación formó una nueva pareja, tuvo varios hijos. Ejerció como médico, boticario dedicándose también a la agricultura, cría de lanares y animales de granja, etc. Además mantuvo correspondencia con infinidad de amigos y personalidades del mundo de las ciencias que aclamaban por su libertad.

Una vez liberado optó por vivir en Misiones, rechazando propuestas del gobierno francés para establecerse en París con grandes reconocimientos. Retomó de a poco algunas actividades relacionadas con la ciencia , efectuó viajes a Buenos Aires, Montevideo, sur de Brasil y Paraguay.

Políticamente actuó junto a los Generales Lavalle y José María Paz en contra del gobierno de Rosas, a quién consideraba enemigo del progreso y las libertades.

A la edad avanzada de 81años tuvo el merecido reconocimiento que la ciencia le debía. Francia en 1853 lo nombró miembro de la Academia de Ciencias. Un año más tarde, en 1854, se lo designó Director del Museo de la Provincia de Corrientes. Una revista de ciencia de Alemania lleva su nombre “Bonplandia”. El rey de Prusia por intermediación de su amigo A. Humboldt lo condecoró con “El águila roja y el Doctorado Honoris Causa”.

Como si los años no le pesaran realizó algunas excursiones más, envió muestras botánicas a su país natal y Alemania, humildemente resignó la elaboración de trabajos científicos, aceptando en cambio colaborar con “El Plata científico y Literario”, uno de los primeros periódicos científicos de Buenos Aires.

Aimé Bonpland murió en Santa Ana, una pequeña localidad de Corrientes el 11 de mayo de 1858, a los 85 años, navegando el río Uruguay.

Su importante archivo como así también gran parte de sus cartas y manuscritos fueron depositados en la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires. Dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el barrio de Palermo, una calle lleva su nombre.

 

Bibliografía

Babini, J. 1954. La evolución del pensamiento científico en la argentina. Ediciones La Fragua. Buenos Aires. 250pp.

Boccia Romañach. A. 2001. El polifacético Aimé Bonpland. F.H.N.F.A. Buenos Aires. 16pp

Machón, J. F., 1998, El viaje de Amado Bonpland a Misiones en 1821. VII Jornadas Internacionales sobre las Misiones Jesuíticas. Resistencia, Chaco. 355-376

Foucault. Ph. 1994. El pescador de orquídeas. Aimé Bonpland 1773-1858. EMECE Buenos Aires. 311pp

Publicada en Boletín Biológica Nº 9 Año 2 set. 2008

Una respuesta a Aimé Bompland Naturalista botánico

  1. lizi dice:

    muy buena la nota
    he buscado la vida de este hombre en muchas pag de internet y esta es la mas completa y resumida
    se saltan mucho la parte de su vida en argentina

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