FLOR DE CEIBO

9 junio 2017

Flor de Seibo, poesía de Baldomero Fernández Moreno.

Flor de SeiboCoágulo de sangre,
labio irritado,
¿cuántos besos de fuego
has y te han dado?
Y todavía
entre las hojas verdes, como palpitas.
– 1936 Antología de Baldomero Fernández Moreno –


Mis fotos

20 noviembre 2015

Arañero Cara Negraarañero cara negra (532)


Rafael Hernández (1840-1903) mensuras en tierras misioneras

10 noviembre 2015

libro Rafael Hernández

“Golondrinas Bonaerenses yo os anuncio que en las Misiones Argentinas hallaréis la primavera en Agosto, que alcanzareis a gustar uvas en Julio…paisajes para construir plácidas moradas, aire puro, atmósfera permumada, alimentos sanos, frutos exquisitos, baños termales,…flores nunca vistas, aves canoras y arroyos que serpentean saltando sobre piedras de infinitas cristalizaciones”.

“No faltan agradables pasatiempos para alternar entre la pesca y la caza menor, los paseos a caballo y en canoas las batidas de fieras, el estudio de la flora y de la fauna, la mineralogía, la botánica, la zoología y en fin todo cuando comprenden esos ejercicios útiles y recreativos que complementan la educación física y moral del hombre”Rafael Hernández Cartas Misioneras. Lee el resto de esta entrada »


Arsenio Isabelle: Comerciante por un día

13 mayo 2014

blog P2131467El viajero naturalista

Arsenio Isabelle (1795-1879) fue un adinerado aventurero francés, bohemio y curioso. Desde joven recorrió Francia y otros paises europeos. Pasados los treinta años de edad sintió la necesidad de alejarse de su país para probar suerte como comerciante en el Río de la Plata, aunque en realidad ésta fue una buena excusa para ausentarse de su Francia natal, por no estar de acuerdo con las reformas políticas que se estaban produciendo.

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Tadeo Haencke: el naturalista “bohemio” de la Expedición Malaspina

27 septiembre 2013

Tadeo Haenke La vida de Haenke en América fue ciencia y aventura, como lo eran en los siglos pasados todas las que significaban un viaje largo por mar o por tierra, por la falta de comididades y caminos y la naturaleza bravía que siempre salía al paso, ley a la que no podían escapar los más pacíficos, en apariencia, como la investigación de las especies vegetales” Humberto F. Burzio 1966

 La expedición

Hacia fines del siglo XIX , España apoyó financieramente una expedición que dio la vuelta al mundo y mucho de qué hablar. Conocida como Expedición Malaspina, dos corbetas: “la Descubierta y la Atrevida”, entre 1789 y 1795 recorrieron los virreinatos del Perú, Río de la Plata, e Islas Filipinas. En su derrotero visitó las ciudades más importantes como Montevideo, Buenos Aires, Islas Malvinas, Chile y gran parte de las situadas costa del Océano Pacífico entre otras. Las naves fueron especialmente preparadas para recabar toda información científica relacionada con las ciencias naturales. Alejandro Malaspina fue el gran mentor y jefe de tamaño emprendimiento. A bordo se incluyeron sofisticados aparatos de medición y personal calificado en distintas disciplinas: cartógrafos, artistas dibujantes, zoólogos, botánicos y naturalistas de distintas nacionalidades. Lee el resto de esta entrada »


Algunos días en el Gran Chaco… Enrique Lynch Arribálzaga

24 marzo 2013

ImagenEspecialmente a la entomología “…he dedicado yo mis desvelos, nutrido de mi espíritu por la esperanza de poder proporcionar al mundo científico el conocimiento de numerosas especies aún no conocidas, y de revelarle el secreto, velado hasta ahora, de las costumbres, de las metamorfosis, y de la reproducción de muchos insectos pertenecientes a grupos que solo son conocidos por su organización exterior”. de Rápida ojeada sobre la fauna de Baradero

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Había una vez…un valle encantado

23 febrero 2012

Dora Ochoa de Masrramón: Había una vez…un valle encantado

 El valle de Conlara* o Concarán, se encuentra dentro de la provincia de San Luis entre las sierras de Comechingones al este, y las de San Luis, al centro-oeste. Lo surca el río homónimo con infinidad de arroyos y vertientes que le confiere un microclima especial. Los primitivos pueblos asentados en territorios comechingones entre mediados de siglo XVI y fines de siglo XVIII,  marcaban el límite de las jurisdicciones del “Cuyo” y de “Córdoba del Tucumán” en nuestro país, dando nacimiento a pueblos como Santa Rosa de Conlara, Merlo y Tilisarao. Lee el resto de esta entrada »


Las ciencias naturales en América

2 febrero 2012

Columnista de febrero

Las descripciones de ciencias naturales en América hasta el siglo XIX

Un resumen de los aspectos más interesantes sobre las descripciones

hechas a partir de la conquista de América hasta el siblo XIX ... más


Angel Gallardo (1867 – 1934)

16 noviembre 2011

La educación y las ciencias naturales: “El museo moderno de historia natural es una institución de exploración, de recolección de materiales, de estudio y de clasificación del mismo para conservarlo como documento de consulta e investigación. Contribuye a la cultura e ilustración general por la exhibición de los objetos provistos de rótulos explicativos, por la difusión de los resultados de los estudios en sus publicaciones, pero no se le puede exigir la enseñanza completa de la ciencia a partir de las nociones elementales.” Ángel Gallardo

 Àngel León Gallardo nació en Buenos Aires un 19 de noviembre de 1867. Inició sus estudios primarios en un instituto de enseñanza privada. De joven aprendió varios idiomas extranjeros que le fueron muy útiles para su futura carrera científica. Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires, teniendo entre los profesores al gran naturalista Carlos Berg, quién seguramente le transmitió el amor y la vocación por las ciencias naturales. No obstante Gallardo cursó Ingeniería Civil en la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas, recibiéndose en 1894 con diploma de honor en 1894, presentando un proyecto que sobre la instalación de una fábrica de cal. Lee el resto de esta entrada »


Buenaventura Suáres, misionero y primer astrónomo argentino

3 noviembre 2011

Juan María Gutierrez, nuestro gran hombre de letras, adelantó en su tiempo las virtudes científicas de Buenaventura Suares, anotando que “… se lo colocará [a Suarez] al lado de Francklin, entre aquellos que por un amor innato a la naturaleza y una propensión imperiosa del espítitu hacia la investigación de sus leyes, cultivaron las ciencias exactas sin maestros y sin más auxilio que la inspiración propia”

Buenaventura Suarez, fue misionero jesuita argentino. Nació en la provincia de Santa Fe un 14 de julio de 1679. Por parte de la madre estaba relacionado Juan de Garay, fundador de Buenos Aires y Santa Fe.

Desde joven se educó dentro de los establecimientos jesuíticos incorporándose a la Campañía de Jesús en 1691. Con el tiempo misionó en reducciones tales como San Ignacio Guazú, Itapuá, Santa María la Mayor, Apóstoles, San Cosme, San Damián, Candelaria etc., además de participar dentro de los Colegios de Asunción y Corrientes.

Su fama de astrónomo trascendió las fronteras americanas. Sus trabajos tuvieron reconocimiento mundial, no sólo de sus compatriotas de religión sinó también de grandes científicos. Entre los primeros figuran José Jolís, José Quiroga,  Domingo Muriel, Pedro Lozano etc. Además los más importantes científicos de su especialidad elogiaron sus trabajos, entre ellos Vargentin, Clairaut, Maupertuis y Celsio, fundador del obserbvatorio de Upsala.

En las lejanas reducciones de San Cosme y San Damán, Buenaventura Suárez levantó un observatorio astronómico, el primero en América, construyendo además sus propios aparatos. El padre jesuita Sanchez Labrador pondera su labor “…el Padre Buenaventura Suárez, misionero de los indios guaraníes, y célebre matemático, [labró cristales] muy buenos [e] hizo algunos anteojos muy claros…”. El gran naturalista Félix de Azara de paso por aquellas reducciones en 1797 se refirió a su él “…además de la pequeña librería que cada cura tenía en su pueblo, había aquí una mayor que poco ha pasó a Buenos Aires … vi un juego de globos podridos con varios tubos de anteojos comunes y astronómicos, todos con vidrios, igualmente hallé un cuarto de un círculo astronómico de catorce pulgadas de radio de madera y fabricado por el Padre [Buenaventura] Suáres tan groseramente que no es posible hacer medianas observaciones de latitud con él…” y también el destacado historiador de la ciencia José Babini ponderó los aportes del jesuita comentando que sus notas tienen gran interés para las ciencias naturales, la etnografía y las matemáticas de la región misionera y chaqueña.

Hacia 1720 Suárez comenzó a escribir una obra que compendiaba las observaciones de eclipses que durante 13 años realizó en la región donde vivió y misionó durante 30 años, la obra se materializó con el título de “Lunario de un siglo que comienza en enero del año 1740 y acaba en diciembre del año 1841, en que se comprenden ciento un años cumplidos. Contiene los aspectos principales del Sol, y Luna, esto es las Conjunciones, Oposiciones, y Cuartos de la Luna con el Sol según sus movimientos verdaderos; y la noticia de los Eclipses de ambos Luminares, que serán visibles por todo el Siglo en estas Misiones de la Compañía de Jesús en la Provincia de Paraguay…”.

Cabe destacar que fue recién a partir de 1745, es decir, recién a los 66 años pudo realizar observaciones con instrumentos comprados en Europa, cuya calidad logicamente era superior a los instrumentos elaborados artesanalmente.

Falleció un 24 de agosto de 1750 mientras tenía su residencia en la reducción de Santa Maria la Mayor.

Citar: Aguilar, H. 2011. Buenaventura Suáres, misionero y primer astrónomo argentino. El Carnotaurus. Boletín del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (Año XII, núm. 120 /agosto-septiembre 2011) p:6.-


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