Un gaucho en inglaterra, un gringo en las pampas: Guillermo E. Hudson

GEH

Un retrato que representa su amor a los pàjaros.

Guillermo Enrique Hudson: naturaleza y sentimiento: No será ésta una biografía más. Los pensamientos y las vivencias personales se entremezclan entre los recuerdos y no me permiten dilucidar quién de las tres personalidades que a continuación voy a nombrar me mostraron este apasionante mundo de la naturaleza y las ciencias. Me refiero a Guillermo E. Hudson, Violeta Shinya(1) y Roberto Barreiro(2). A los dos últimos los conocí personalmente, posiblemente fueran en vida quienes mejor conocieron a Guillermo Enrique Hudson, junto a Alicia Jurado, el Dr. Pozzi y el Dr. Casares.

William Henry Hudson, en su idioma original, nació en 1841 en un predio o estancia llamada Los Veinticinco Ombúes. El lugar es actualmente un Museo y Parque Ecológico que se encuentra dentro del partido de Florencio Varela y puede visitarse con comodidad. Entre otras atracciones, muestra la casa donde nació nuestro biografiado, en cuyo interior se conservan importantes documentos personales y diferentes objetos de la época. En las adyacencias se observan algunos retoños originales de los famosos ombúes, los mismos que dieron origen al nombre de la finca y luego sirvieron de fuente de inspiración para el famoso cuento omónimo.

Guillermo E. Hudson pasó allí sus primeros años de vida, luego sus padres se mudaron a Chascomús, donde tuvieron una almacén y pulpería en un lugar llamado Las Acacias. Las vivencias que tuvo el joven Guillermo allí, relacionadas con los gauchos, jinetes y pulperos, rodeado de una naturaleza pristina justo en los límites de la gran llanura pampeana de mediados de siglo XIX se impregnaron para siempre en su recuerdo. Allí pasó los siguientes 10 años, regresando luego a Los Veinticinco Ombúes.

En la adolescencia Hudson viajó varias veces a Buenos Aires acompañando a su madre. Se hará famoso un cuento referido presisamente a uno de esos viajes en donde un párraco le regaló un cardenal “Mi primer pájaro enjaulado”.

Los Museos: A los 24 años de edad, Hudson se relacionó con Germán Burmeister, quién a su vez lo contactó con altas personalidades de  la Zoological Society de Londres, entre ellas Spencer Fullerton Baird y Philip Lutley Sclater. Entre 1868 y 1869, Hudson envió varios cientos de pieles para estudio, contándose unos 143 los especímenes representados. Por su contribución a la ornitología se le dedicaron con su nombre varias especies de aves entre ellas un Furnárido, el espartillero pampeano, Asthenes hudsoni y un Tiránido, la viudita chica Knipolegus hudsoni. Por esta época además se publican algunos artículos suyos en los Proceedings de la Zoological Society, en los cuales demuestra sus aptitudes científicas además de las literarias.

Dias de ocio: En 1871, quizás en busca de su camino personal en la vida, viajó a la Patagonia (valle del Río Negro). Un infortunado accidente de caza lo obligó e mantener reposo durante algún tiempo, que aprovechó para tomar apuntes de las curiosidades naturales que veia en derredor. Al recuperarse realizó interesantes observaciones sobre diferentes especies de aves, mamíferos, insectos y plantas. Tales serán sus experiencias que más tarde le sirvieron para escribir algunos artículos casi monográficos sobre algunos grupos de aves “los ñandues, las perdices, las palomas” etc, o animales “el puma, el zorrino” etc. A su vez toda esta información será la base de su famoso libro sobre la naturaleza de la patagonia como veremos más adelante. Además, aunque él no lo supiera fueron éstas las últimas observaciones y aventuras que realizó en la Argentina.

Su vida en Inglaterra: Por 1874 Guillermo Hudson viajó a inglaterra embarcado en la nave “el ebro”. Allá formó una familia. Recorrió Londres de manera incansable, tanto los alrededores de su modesta casa, como las campiñas o los bosques circundantes, muchas veces a pie, varias en una vieja bicicleta, siempre observando la naturaleza y las aves. En aquellas caminatas nunca dejó de tomar apuntes por lo que al poco tiempo comenzó a vislumbrar la posibilidad de publicar sus vivencias en forma de cuentos. Con gran sacrificio logró publicar en 1885 The Purple Land, (La tierra purpúrea). Más adelante vendrán sus “Aventuras entre pájaros” , “Pájaros de Londres” y obras que por su interés naturalístico se tradujeron con el tiempo al castellano como “Dias de ocio en la Patagonia”, “Un naturalista en el Plata”, “Allá lejos y hace tiempo” etc. También se destacan cuentos como “El Ombú”, “Marta Riquelme” o “Mansiones verdes” por nombrar sólo a los más conocidos. En otro sentido, junto al Dr. Sclater publicó “Argentine Ornithology”, que con pequeñas modificaciones se convertirá más tarde en “Aves del Plata”. En 1890 conoció a su gran amigo Robert Cunningham Grahan, con quién además de compartir temas relacionados con la literatura y las ciencias naturales entre tazas de té mantuvo una fluida correspondencia en la que intercambiaban datos y noticias de las Pampas. En 1891 Hudson participa activamente como mienbro de una sociedad londinense protectora de pájaros, creada para combatir la matanza de aves en inglaterra.

A comienzos del siglo XX su nombre resonaba en diversas instituciones dedicadas al estudio o la protección de las aves y fue reconocido por prestigiosas instituciones del mundo. A nivel nacional, la Asociación Ornitológica del Plata (hoy Aves Argentinas) lo contó como miembro correspondiente, publicándose varios de sus trabajos (traducidos por el Dr. Casares) en la prestigiosa Revista El Hornero.

En agosto de 1922 Hudson terminó de escribir el que sería su último libro, “Una cierva en el Parque de Richmond”. William Henry Hudson murió en Londres, sus restos y los de su amada esposa Emily Wingrave descansan en el cementerio de Worthing, al norte de la ciudad.

Reconocimiento: … Transcurre el año 1926 Guillermo Enrique Hudson era un escritor naturalista prácticamente desconocido dentro del territorio Argentino. En Florencio varela a escasos metros de un arroyo, un viejo rancho luchaba por sostenerse en pie entre las hierbas silvestres y algunos ombúes añosos… El famoso poeta indú Rabindranath Tagore se encontraba de visita en Buenos Aires, ante la pregunta de un periodista de La Nación sobre como conocía la naturaleza de la Argentina contestó “Por los libros de W. H. Hudson, … era un ornitólogo ilustre, … Hudson me ha revelado la tierra Argentina…”.

Referencias

(1)Violeta Shinya (1910-2003): Fue sobrina nieta de G. E. Hudson. Tradujo varias obras al castellano entre las que se destacan “El ombú” (S. Rueda, 1977); “Un naturalista en el Plata” (Híspamerica, 1980); “La edad de cristal” (M. Avila, 1981); “Un niño perdido” (ACME, 1985); “Días de ocio en la Patagonia” (Hispamérica, 1986) etc. Tuve la suerte de conocerla y compartir con ella unos minutos el asiento del vehículo que nos llevó al Solar Natal. Fue mi primer encuentro con Hudson.

(2)Roberto Barreiro (1923-2002): Ferviente admirador y divulgador de la vida y la obra de G. E. Hudson. Durante un tiempo fue miembro de la Asociación de Amigos de G. E. Hudson. Con él compartí muchas charlas y anécdotas. Su biblioteca contiene innumerables obras de referencia. Me regaló el primer libro sobre el tema, y su amistad.

Bibliografía

Anónimo, 1926. Raibindranatth Tagore y las obras de Hudson. Revista El Hornero (Asoc. Ornit. Del Plata) 3 (4):433-434.Buenos Aires.

Anónimo, 1934. Ediciones y documentos bibliográficos de G. E. Hudson. Revista El Hornero (Asoc. Ornit. Del Plata) 5 (3):444-445 .Buenos Aires.

Anónimo, 1933. El cardenal de Hudson. Revista El Hornero (Asoc. Ornit. Del Plata) 5(2):266. Buenos Aires

Franco, L. 1972. Hudson a caballo. La Pleyade. Buenos Aires.

Jurado, A. 1988. Vida y obra de W. H. Hudson. Emece. Buenos Aires.

Hudson, G. E. 1944. Una cierva en el Parque de Richmond. Editorial Claridad. Buenos Aires.

Hudson, G. E. 1966. Dias de ocio en la Patagonia. Libros de Hispanoamérica. Buenos Aires.

Hudson, G. E. 1984a. Aves del Plata. Libros de Hispanoamérica. Buenos Aires.

Hudson, G. E. 1984b. Un naturalista en el Plata. Libros de Hispanoamérica. Buenos Aires.

Montaut, C. A. 1991. Andanzas y aventuras entre gauchos de William Henry Hudson. Edit. El aljibe. City Bell.

Narosky, T. y D. Gallegos. 1992. Las aves de la Pampa perdida. Asociación Ornitológica del Plata – Fundación Antorchas. Buenos Aires.

Cita sugerida:

Aguilar, H. 2009. Guillermo Enrique Hudson: sentimiento y naturaleza. El Carnotaurus. Boletin del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia. Año X. Número 101 marzo 2009 pp. 7-9

Archivos relacionados:

3 respuestas a Un gaucho en inglaterra, un gringo en las pampas: Guillermo E. Hudson

  1. Hola, quería invitarlos a que visiten el Parque Hudson en el solar natal de Guillermo Enrique Hudson, la dirección:
    http://museohudson.gov.ar

  2. Quería invitarlos al Museo Hudson en el solar natal del escritor, la dirección de la página es:

    http://museohudson.gov.ar

    Tenemos nuestra biblioteca en donde podrá descargar varios de los libros gratuitamente que comenta en el artículo en:

    http://biblioteca.museohudson.gov.ar

    Saludos.

  3. pedro colman dice:

    vivi 25 años en la carolina.
    fui asiduo concurrente al solar de hudson.
    en su vecindad me herraban los caballos un tal SUAGES.
    quien vivia practicamente bajo el ombu donde decian habian colgado al negro cabeza abajo hasta morir por haberse enamorado de la esposa del patron.
    yo supe andar de noche cerrada en un alazan entero volvia de parrandear y he alucinado ver la sombra fugitiva de la hermosa inglesa caminando rumbo al arroyo “davidson”, en el cual contaron los paisanos arrojaron el cuerpo del desgraciado negro para que lo devoraran las tarariras.
    ….una noche la vi de cerca, blanco celaje le cubria el rostro, y presumi aterrado que queria tomar de las riendas mi flete , y azuze a mi caballo quien se llevo por delante la sombra fugitiva.
    ….el miedo hizo que no soltara el caballo esa noche.
    lo deje de nochero en la finca que ocupaba…
    ..al otro dia enredado en la carona un trozo de seda muselina blanco helo el miedo en mi sangre.

    esto que relato es pura verdad….desciendo de irlandeses y veo muy bien de noche….esto lo publique en un cuento que salio en un diario de cordoba. a sus ordenes mi amigo.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

A %d blogueros les gusta esto: